En entornos bajistas como el actual, las claves para minimizar riesgos y aprovechar la volatilidad están en la diversificación, las aportaciones periódicas y el control de las emociones.

En mercados a la baja y con elevada volatilidad como el actual, provocado por el impacto de la pandemia del COVID-19 sobre los mercados, conviene tener presentes tres estrategias de inversión para minimizar las pérdidas y aprovechar las ventajas que hay en este tipo de entorno.

Diversificación

La primera es una regla básica para todo aquel que invierte, y que seguro has escuchado en más de una ocasión aplicado a otras esferas de la vida, consistente en no poner todos los huevos en la misma cesta. La diversificación  es fundamental para repartir eventuales riesgos y para compensar las caídas de unos valores con las subidas de otros.

El asset allocation es la estrategia de inversión a través de la cual los gestores componen las carteras de los fondos de inversión a partir de la selección de diferentes valores. Si todo lo apostamos a una misma carta, las posibilidades de perder aumentan considerablemente. En cambio, si diversificamos el riesgo, aumentamos las probabilidades de compensar las pérdidas de unos valores con las ganancias de otros.

Aportaciones periódicas

La segunda estrategia de inversión que hay que tener presente son las aportaciones periódicas. Pensarás, ¿qué tiene que ver? Sencillamente se trata también de diversificar las entradas en el mercado, de tal manera que unas veces se comprará más barato y otras más caro. Tendemos a comprar en un único momento del año, cuando tenemos acumulado un ahorro. Craso error. Nuevamente, si apostamos todo a una carta corremos el riesgo de entrar en el mercado en un momento de subidas y, por tanto, puede que el precio de los valores esté caro.

En cambio, si todos los meses compramos, aunque sea con una pequeña cantidad, lo haremos a diferentes precios, aprovechándonos así de los periodos bajistas y, en consecuencia, de todo el recorrido al alza de esas empresas de calidad que componen las carteras de los fondos de inversión.

Control de las emociones

La última estrategia de inversión consiste en controlar las emociones. Es muy fácil dejarse llevar por momentos de pánico en entornos bajistas, y eso nos lleva a cometer errores: a asumir pérdidas en lugar de tener paciencia. Cuando se invierte en renta variable, es recomendable hacerlo a largo plazo, ya que nos encontramos con un activo de riesgo, . Si el horizonte temporal de nuestra inversión es amplio, las caídas puntuales de los mercados, aunque sean profundas como la provocada por el impacto del COVID-19, que provocó desplomes de alrededor del 30%, no deberían inquietarnos demasiado. Es más, deberíamos verlo como una oportunidad para comprar barato y aprovecharel recorrido al alza. Eso solo se consigue si se invierte a largo plazo. De esta forma podremos alejarnos del ruido generado a corto plazo por los descensos coyunturales de los mercados y los vaivenes que provoca la incertidumbre.

Ponerse en manos de profesionales es fundamental para que estas estrategias de inversión tengan éxito. Tú sabes ahorrar y en Santalucía Asset Management sabemos invertir. En cuestiones del dinero se debe confiar en los expertos que, a través del análisis fundamental, es decir, el estudio minucioso de los números de las empresas, seleccionan empresas de calidad, empresas con potencial crecimiento a largo plazo. Aquí puedes profundizar sobre esta metodología que seguimos para construir carteras de fondos de inversión robustas.

En nuestro blog, también puedes encontrar más información sobre dónde invertir de la mano del equipo de inversión de Santalucía Asset Management.

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